Marc Mundet, Ricky Rubio y Gerard Romero después de la entrevista en Jijantes FC.
El base del Masnou concedió su primera entrevista a Jijantes FC tras el anuncio de su regreso a las pistas.
Cuando todo parecía que iba encaminado a su retirada, Ricky Rubio decidió seguir jugando a baloncesto. En julio anunció su regreso al Joventut 16 años después y ahora elige a Jijantes FC para su primera entrevista en su propia casa, la ‘Ricky Rubio Foundation’. “Me siento mucho más seguro de muchas cosas”, reconoce el base catalán.
“Me he conocido mucho y he aprendido mucho durante todo este tiempo”, explica Ricky. “Creo que estoy haciendo un bien hablando de esto. Compartiendo es como me he liberado”. Ricky Rubio no es el único que ha pasado por problemas de salud mental. DeMar DeRozan o Kevin Love son algunos de los casos más notorios y que, incluso, han llegado a compartir. “En la NBA se supone que debes ser como un superhéroe y que las emociones se tienen que tapar. Surfear la ola es una de las frases que más he intentado aplicar”.
Ricky Rubio, en un moment de l’entrevista.
En este sentido, el base catalán admitió que “jugar al baloncesto sólo tenía un sentido: era si tenía algo más allá” y que su vuelta al Joventut está pensada para que sea su última estación y escribir su legado. “Desde que salí de la Penya, el baloncesto ha sido como una profesión. No estoy buscando una segunda infancia. Quiero dejar aquí lo que he aprendido. No me he puesto expectativas de jugar a cierto nivel, porque no sé a qué nivel estoy”.
Ricky Rubio añadió que “por ahora” por su relación con el Joventut será “como jugador. Veremos cómo evoluciona”. No ve su futuro ligado a la Penya del mismo modo que Marc Gasol lo hace con Girona. “Creo en la suerte de no tener que ir a trabajar y no me gustaría perder el tiempo de mis hijos en otras cosas. Sí me gustaría ayudarles fuera del campo. Ofrezco mi experiencia de muchos años en la NBA para que puedan beneficiarse de esto”.
La precocidad
El suyo es un caso particular de un niño prodigio en un mundo de adultos. Más de 20 años después pasa revista a sus orígenes como jugador. “No creo que el cerebro de un niño esté preparado para lo que le viene. Pero como le vas a decir a un niño de 14 años que pare. Esa ola es un tsunami. Yo lo viví como pude. Tuve la suerte de tener el entorno que tuve”, comenta a Jijantes FC.
“Un niño no debe estar en un vestuario con adultos, oyendo según qué cosas. Su cerebro debe estar para educarse y formarse. Debería haber una ley que los protegiera”, subraya el base del Masnou. “Cada cosa tiene su timing. No puedes quemar esa etapa de inmediato. Si con 16 años no puedes conducir un coche, debutar en un equipo profesional debería estar regulado”.


